El testimonio de Sheyla

Un ángel llegó a mi vida, sí, un ángel, y se llama Patatín.
Él, rozaba la desesperación de un ser incomprendido. Maltratado sin saber por qué. No conocía el amor, ni siquiera una fría caricia. Lo que él no sabe, es que yo, tampoco había conocido tanta lealtad antes de que llegara a mi vida. Era asustadizo, hasta tal punto de dar miedo, pero mi insistencia, la de mi familia y sobre todo mi amor hacia él, empezaron a surgir efecto y empezó a perder sus miedos.

Pronto empezó a tener algunos cambios, difíciles de llevar en un hogar y más con peques.
Se le hacía difícil controlar su emoción cuando me veía, arrasaba a todos y a todo cuanto hubiese por delante con tal de llegar a mí, y con tal sobre todo, de llamar mi atención. Se ponía muy eufórico y nervioso, hasta empezó a desobedecer y comenzó a ser difícil controlarlo en esos momentos.
Entonces conocí a SNA y me puse en contacto para ver si me podían ayudar. Finalmente, sí que podían y acordamos comenzar con una terpia floral (Flores de Bach).

Tras unas pocas semanas las flores de Bach están consiguiendo que mi pequeño gran pedacito de cielo, disfrute de la vida que merece y nosotros con él, de una manera más sana y tranquila para todos. Sobre todo, ha comenzado ha estar mucho más tranquilo y más obediente. A parte de eso, la terapia le ha ayudado también ha que se adapte a los nuevos cambios y al nuevo hogar en el que vivimos, en el que antes no quería estar. Cada día mejora su comportamiento, incluso va aprediendo cositas nuevas y porfín, vivimos en armonía y sin peligro para mi niña. Te amo grandullón, mami :-)

Sheyla Velasco.  Navarra