Consultorio de ayuda a las personas

Bienvenidos al nuevo consultorio de ayuda a las personas. Es un nuevo proyecto enfocado en la ayuda y apoyo a cualquier persona de cualquier edad que desee o necesite expresarse, contar sus problemas, pedir consejo, contar sus experiencias independientemente de cuál sea su índole, cualquier persona que necesite a alguien que le escuche, en definitiva. Quizás conozcas a alguien que necesite ser escuchado, que no vea luz en su camino, quizás seas tú mismo el que tiene sentimientos encontrados o problemas y no sepas cómo abordarlos. También está enfocado a todas aquellas personas que estén pasando por un mal momento y desee expresar lo que siente. Este proyecto no es una consulta psicológica, es un consultorio gratuito al que todo el mundo puede escribir, sea cual sea el motivo, de salud, sentimental, emocional, de trabajo, etc. Habrá una persona al otro lado mediante correo electrónico interesándose por tus problemas, intentando ayudarte, aconsejarte, intentando que mejores y que tu vida sea más plena y agradable. Esperamos de corazón que mediante este consultorio las vidas o simplemente días de algunas personas, mejoren. Si te interesa usar nuestro consultorio escríbenos un correo electrónico a: consultoriodeayuda@outlook.es

Deshumanización

Ya es hora de que hablemos sobre cómo la sociedad superficial y materialista en la que vivimos nos afecta en nuestra autoestima, forma de vida, la cual puede llegar a ser una totalmente distinta a la que realmente deseamos, cómo nos afecta en lo laboral y cómo nos afecta a la hora de emprender con nuevos proyectos o sueños a realizar. Este no es un articulo fresco de temporada, es un articulo que habla de la realidad que vivimos todos, una reflexión que pretende ayudar a que mucha gente use sus ojos, que pretende ayudar a despertar.

Empecemos por un ejemplo que fue bastante revelador para mi.
La mente necesita cierta quietud durante el día para que pueda descansar y "reposar" todo lo que ha pasado por ella durante la jornada, todos los pensamientos, las preocupaciones ... Cuando has meditado y practicado por largo tiempo la meditación aprendes a observar cuando tu mente hace clic y esa quietud empieza a apoderarse de ella, inundando la conciencia de paz y de silencio, y a la vez curiosamente, no solo causa un efecto de relajación, sino que agudiza enormemente los sentidos dándole a la persona una consciencia plena del lugar en el que se encuentra, los seres vivos y sonidos que le rodean, el mecer de las hojas, incluso el pisar de un inocente bichillo. Al vivir en el campo y en una zona rural he podido observar que cuando viajo en el coche con mi compañero de vida que es el que conduce y me puedo permitir relajarme, observo cómo el paso del paisaje por la ventanilla, el paisaje natural y lleno de árboles, el paisaje limpio, sencillo, actúa de una manera muy similar a la meditación, acalla la mente, entonces eres consciente de lo importante que es esta quietud para desarrollarnos, tan importante como el dormir, necesidad que influye de manera vital a la hora de "organizar" nuestra mente, el sueño nos ayuda a "asimilar y filtrar" todas las vivencias del día, pensamientos, miedos, preocupaciones, a parte de aportarnos descanso. Tras darme cuenta de lo meditativo que era viajar por paisajes naturales pude vivir en esa misma semana el gran contraste que es viajar por carreteras y autovías más transitadas, y ya no hablemos de ciudades o pueblos.

Íbamos por una conocida autovía cuando empecé a notar que me sentía mentalmente bombardeada, me sentía como cuando pasas un día entero rodeado de muchísima gente a la que tienes que atender y acabas cansado, agotado, recargado. Me fijé y entendí porqué me sentía así. A los lados no paraba de pasar publicidad, colores, marcas, sexo, cuerpos repulsivos y perfectos... Me descubrí a mí misma ensimismada con toda aquella publicidad, me di cuenta de que llevaba minutos atontada sin poder parar de mirar todo aquello, totalmente hipnotizada e incluso diría que empeñada por conseguir saber de qué era cada uno de los carteles, cuando me di cuenta de ello me sentí totalmente idiota, me sentí como una oveja más del rebaño incapaz de pensar por sí sola, incapaz de tener autonomía en los espacios llenos de reclamos publicitarios. Mi cerebro funcionaba al máximo, usando toda su capacidad, absorbiendo cada imagen, no había silencio en ella, no había silencio en mi, solo analizaba que tal será esta bebida, y si esta ropa, y si este coche y si, y si, y si... Cuando me dí cuenta se lo dije a mi chico y desde entonces procuro distraerme en otras cosas, incluso dentro de mí misma  para que mi mente no se idiotice más, para que yo pueda seguir teniendo autonomía, para que yo pueda distinguir entre lo que realmente quiero yo en mi día a día y en lo que al contrario, quieren que yo quiera en mi día a día, que es muy diferente.

Por las calles, las ciudades, las carreteras, las autovías, la televisión, los teléfonos, las revistas, los periódicos, las páginas web, las redes sociales, absolutamente todo lo que nos conecta con la sociedad está totalmente repleto de todo este bombardeo psíquico del que todos somos víctimas. La solución, bueno, está en cada uno de nosotros. Lo que podemos hacer es sacar a flote un poco de amor propio y luchar internamente contra todo este tipo de marketing que a diferencia de lo que mucha gente cree si que nos afecta de manera negativa, provocando que poco a poco no solo nos centremos en el último modelo del iphone desviando nuestra atención de otras cuestiones más importantes o creando cortinas de humo, no solo nos adormecen, sugestionan, hechizan y finalmente dominan, sino que todo ello, toda esa imagen ideal y consumista de lo que se supone o más bien de lo que conviene que sea el humano, nos va cambiando poco a poco, va afectando a nuestra manera de aceptarnos a nosotros mismos y a nuestro aspecto físico. Va modificando el prisma por el que vemos nuestro modo de vida, desde el lugar en el que vivimos, hasta qué coche tenemos o qué ropa llevamos. Afecta también a la hora de que cada persona en lo laboral tome caminos socialmente aceptados y correctos, es decir, que opten por estudiar carreras o trabajos aparentemente emprendedores y exitosos dejando de lado la vocación, que es lo que debería movernos en todos los aspectos de la vida, pese a que la situación económica actual sea tan deplorable. Afecta a la hora de cultivar dones ocultos, sueños, yo creo que llamados sueños por la poca capacidad de iniciativa que hemos ido desarrollando los humanos poco a poco debido a esta "idiotización" colectiva provocada, sueños que se quedan atrás por parecer que se salen del tiesto de lo políticamente correcto, de lo estable, de lo que todos debemos hacer, ser obedientes. Lo que no desarrolle beneficio para determinado colectivo no es lo correcto, y eso no es ser libre.

Toda esta gran campaña que nos acompaña desde que nacemos, véase en jugueteria, educación, modas infantiles y adolescentes... Toda esta campaña tiene como fin que los humanos seamos naturalmente inconformistas y que finalmente jamás encontremos la felicidad en lo que la debemos encontrar, que es en la salud, en el vivir cada instante, en rodearnos de los que nos quieren y disfrutar de ello y sobre todo de aprender a ser felices con lo que somos tanto a nivel de personalidad como físico. La campaña nos dice que la felicidad reside en las etiquetas que nos ponemos, en el modelo de teléfono, en el coche, en la competitividad, en el consumismo en general, en los kilos que pesamos, cómo tenemos el pelo, y qué medidas tiene nuestros cuerpos. Los resultados los podemos ver a día de hoy en todos nosotros, unos más y otros menos, lo vemos en cómo afecta  a nuestra autoestima, nuestra vida, nuestra estabilidad emocional, nuestros valores, manera de  vivir, en qué encontramos la paz cada uno y muy importante, fijarnos si nos es fácil o no normalmente encontrar esa paz, esa felicidad. Si no es así comienza a observarte para remediarlo y ver de dónde viene ese inconformismo. Estamos acostumbrados al placer instantáneo, a la hostigación sexual que se puede puede ver por cada rincón de la sociedad como vía de atracción, a lo rápido, a la impaciencia, a la insaciabilidad general, a, lo quiero aquí y ahora. Ya nos nos paramos a leer, ya no nos paramos a observar sino a fotografiar, ya nos nos paramos a vivir sino a modificarnos una y otra vez. Ya no observamos qué es lo que nos gusta, sino lo que les gusta ver a los demás.

Vamos de camino a un futuro vacío de sentido, vacío de felicidad y sentimientos, vamos camino a una gran deshumanización, y aunque parezca que el poder lo posee el que posee el dinero no nos olvidemos de que todos tenemos la capacidad de ser libres, todos tenemos el poder de elegir nuestras vidas, y todos tenemos la capacidad de encontrar la felicidad en ellas. Tener voluntad y hacer lo que te llena, lo que deseas, no es malo ni es levantar los pies de la tierra, es vivir, es la felicidad. Empecemos desde hoy a mirar dentro de nosotros, comencemos a conocer nuestra individualidad, porque eso es lo que somos, únicos e irrepetibles.


¿Dónde dejo a mi perrete en vacaciones?

Ya estamos en época de vacaciones y casi todo el mundo que tiene perretes y no puede permitirse llevarlos consigo se realiza la misma pregunta. ¿Qué voy a hacer con mi bichito?... Todo el mundo tiene miedo y dudas porque la mayoría o nunca han  tenido que tomar tal decisión, o no se sienten bien dejando a sus bichitos con desconocidos y fuera de su hogar, o quizás otros han tenido que llevarlos a residencias caninas temporales y no han salido con buen sabor de boca, no porque sean malas, sino porque siempre da un poco de cosa dejar al perrete en un lugar desconocido, rodeado de desconocidos y en un lugar que para él puede ser un poco desconcertante e incluso agobiante. Las cosas van cambiando y por suerte, poco a poco, también para los animalitos.

A día de hoy podemos quedarnos tranquilos a la hora de dejar a nuestros animales a cargo de otras personas porque ya tenemos canguros especializados que pueden hacerse cargo de ellos cuando tú no puedas cuidar de él, de una manera más familiar y personal, y lo mejor de todo esto es que los animales aunque estén sin sus papis temporalmente podrán estar en un lugar familiar, más acogedor, cosa que les ayudará a adaptarse y así no se convertirá en un acto de ansiedad para ellos el hecho de que tú o bien, te vayas de vacaciones, o bien, te vayas por trabajo u otras obligaciones. En este caso estarán con nuestra canguro en una casita de campo y con más animalitos que le harán compañía. Estarán controlados las 24 horas, y en este caso pasarían el día entero (día y noche) con una canguro experimentada, auxiliar de veterinaria y terapeuta, con una amplia experiencia tanto con los de compañía como con grandes animales.

¿Qué mejor sitio para tu perrete que una casa de campo con un enorme terreno para que pueda correr y desfogarse, en un hogar cálido y familiar, y controlado por un experto las 24 horas?. Si te interesa esta inteligente, considerada y acertada opción para que cuiden de tu perrete, (roedor, ave, felino, reptil...) mientras tú no estás, puedes contactar con nuestra canguro mediante el siguiente enlace ; https://es.dogbuddy.com/MKBFK, en él encontrarás toda la información que necesites, podrás ver mediante fotografías el rústico hogar en el que tu bichito vivirá temporalmente sus vacaciones, y podrás ver y consultar lo que precises con nuestra canguro.

Esperamos que te animes, si prefieres preguntarnos a nosotros, adelante :-)
¡Felices vacaciones!



¿Qué opina Laura sobre el curso de TMC?

Hola!, me llamo Laura y yo realicé el curso. Recomiendo el curso de la técnica meditativa de curación (TMC) que imparte Salud natural animal porque me ha servido y me está ayudando mucho para entender y llevar a cabo la meditación de forma sencilla y muy agradable. Cuando te quieres dar cuenta, ¡ya estás meditando!.

En mi caso me ha servido de gran ayuda aprender esta técnica, estoy en una época de mucho estrés y carga familiar y tras aplicarme la TMC me cargo las pilas, y me quedo como si hubiese descansado muchas horas.
Mil gracias!!! :-)

Laura P.
Psicóloga

Sonidos de la naturaleza, SNA en la revista De Valde


Es uno de esos días en los que apenas parece haber viento, las plantas y arbustos están inmóviles como en una fotografía, pero de vez en cuando la brisa se delata en uno de sus susurros, en una de sus caricias sobre mí, sobre el monte, sobre los finos brazos que brotan de la tierra, procedentes de las hierbas secas del verano pasado. A mis pasos los acompaña el ritmo que nace reforzado del deseo de conocer, descubrir la naturaleza maravillosa que día a día se presenta a mi alrededor, que día a día me mantiene con vida, y me mantiene agradecida.
Esa naturaleza viva se presenta de muchas formas frente a mis sentidos. Una dulce y simpática melodía proviene de unos juguetones y pequeños seres alados que bailan entre las ramas y árboles, incluso se atreven a posarse sobre las atrevidas zarpas de las zarzas. Esos pequeños son chispas de alegría que se retuercen en forma de tirabuzón por los cielos, son amarillos, blancos, rojos, negros, marrones, e incluso en el final de sus alas y cola tienen algunos lunares, son los maravillosos y libres jilgueros, que celebran la vida por cada gramo de oxígeno recibido y lo hacen rellenando los bellos días de lechos sonoros.

Sigo caminando, el crujido de la grava y las ramas bajo mis pies provocan que grisáceas bengalas huyan velozmente a ras del monte, inician inquietantes movimientos en los arbustos, pequeñas polvaredas que cuando las observas el desencadenante ya ha desaparecido, esos grandes y sensibles roedores son los conejos y liebres que solitariamente recorren los yermos páramos.
En silencio y sigilo transcurre la vida de los insectos, mientras el humano camina ignorante, bajo y sobre mí trabajan a destajo, algunos en comunidad y otros en soledad, las hormigas, las abejas, las moscas, mosquitos … Las mariquitas pacientemente van buscando los enormes para ellas, brotes verdes de primavera, para calentar a su alrededor las alas y finalmente despegar. Las mariposas, preciosos arcoiris vivientes, danzan y campan a su antojo sobre el aire como si no hubiese gravedad. Bailan a mi alrededor haciendo que me sienta atraída por una misteriosa señal del destino que sin duda trae un significativo y valioso mensaje personal, dejándome prendada de su parpadeante aleteo celestial, hipnótico, son las sabias chamanas. Las inocentes mantis religiosas e insectos palo vagan poniendo en duda mi vista, ignorando que su estirpe, su linaje, se mantiene al borde de la extinción, que pende de un hilo debido al acto irresponsable de los humanos, esperando en quietud, en observación, a que por fin algún día despertemos de nuestro sueño de ignorancia.

Junto a la melodía de los jilgueros me acompañan en el camino unos regordetes de pecho rojo y boca puntiaguda, sus entrecortadas y agudas notas se mezclan con el resto de sonidos, son los petirrojos, de pausada y atenta mirada quienes observan los detalles y la quietud de la vida en la tierra, quietud que observo diferenciada con otros de sus amigos como las cogujadas de atrevido peinado y los atrevidos de por sí, gorriones. Avanzo, camino, esquivo pequeñas y valiosas vidas que delante de mi cruzan sin quererme hacer ningún daño, como diciendo, prosigamos nuestros caminos en paz. Mientras la paz y un sentimiento agradable se apodera de mi tras respetar a estos seres, voy enriqueciendo mi sentido olfativo con lo que la tierra me va aportando, el salvaje sándalo que cuando se moja se confunde con el maravilloso olor de los montes llenos de eucalipto, el refrescante tomillo que tanto caracteriza estas tierras junto con los pomposos plumeros que en los días de viento recobran un poco de vida al ralo paisaje, pero no por ello poco bonito.

En las llanuras reinan los nogales, majestuosos, antiguos, sabios, de dura corteza y amplia sombra, que dan cobijo en las más calurosas horas a, entre otras muchas aves,  palomas, que se muestran en pareja, en manada, rara vez solas, tranquilas, contemplando pausadamente, sin prisa, dándose tiempo para acicalarse, pluma por pluma, contagiando a sus compañeras el momento de relax, de agradable sosiego.
El sol incide de manera firme y consistente en los elegantes y alargados chopos que rodean el río como la guardia que custodia las aguas, una guardia que deja la alargada sombra tras de sí, permitiendo a los pequeños seres vivos refrescarse en ella. Cerca de ellos están los miedosos y temblorosos álamos de tan curiosa corteza, blanca e impoluta, que parecen convertirse a lo lejos en purpurina pura cuando el viento y las corrientes se hacen presentes. En sus ramas, como si de un juego se tratase, las osadas y valientes urracas saltan de una en otra inquietas, traviesas, haciéndose notar con su áspero y fuerte canto, que a veces incluso, parece acallar al resto de animales e insectos de alrededor, ellas son como las pequeñas reinas de la selva.

Poco a poco el ocaso va llegando y con él los cielos naranjas, rojos, rosas, en ocasiones enfurecido cielo que curiosamente no transmite más que paz, belleza. En el atardecer las golondrinas comienzan a salir para poder hacer sus desfiles sobre el aire, pareciendo que van a chocarse contra los suelos y dejando perplejo con sus piruetas a cualquiera que sabiamente se atreva ha observarlas, un poco más tarde se unen al desfile de vuelo los simpáticos y cieguitos alados con cara de ratón, los murciélagos, que una vez integrados en plena función permiten a las golondrinas descansar. Algunos se acuestan y otros comienzan a activarse cuando la oscuridad ocupa ya la otra mitad del mundo. La mayoría de las flores comienzan a cerrar sus pétalos para dormir excepto algunas valientes como el Don Pedro, preciosas campanillas de colores, que prefieren la noche para abrirse, esas damas de noche que seducen y cortejan con su dulce aroma, evocando en mí las mejores sensaciones y los más preciosos recuerdos estivales.

Una vez  extendido el manto de plata de la luna, la banda sonora de mi senda va cambiando, los grillos incesantes comienzan a cantar con fuerza, avisando de una larga noche, los buhos y mochuelos, curiosas aves, empiezan a realizar de cuidadosa manera sus extraños, penetrantes e inquietantes cantos, protagonistas de los más ancestrales cuentos, los ratoncillos y los zorros salen a curiosear, mientras unos empiezan otros descansan, para mantener vivo el incesante, maravilloso e inmortal ciclo de la vida, de la naturaleza que nos nutre y a la que debemos cuidar.

Pincha aquí para leer el artículo desde la página de issuu.com de De Valde, en las páginas 10 y 11.

Paula Riol